domingo, marzo 05, 2006

Vivir al este del Edén




Ha sido un tema frecuente en este blog el hecho de ser adulto, la dificultad de crecer y la complejidad que viene al ser mayor. Hoy quiero compartir ciertas reflexiones que me han acompañado en las últimas semanas, respecto al punto de crecer.

Estas semanas he tenido muchísimo trabajo, muchos retos, tensión, stress y una carga inmensa de ansiedad por rendir, por ser eficiente, efectivo, lógico, con un buen grado de sentido común y, sobre todo, competente. En esas cosas siento que me rompo, que me quiebro, que algo en mí dice “no más, quiero seguir siendo el que era antes, más cómodo, más relajado, sin tantos afanes, compromisos y deberes”. En el momento en que se tiene un trabajo cuesta mucho empezar a sacrificar tiempo personal para proteger un trabajo que uno cree es el indicado. No creo en eso de que si a uno le gusta lo que hace entonces la toma suave y no se da cuenta de lo complicado que es. Eso se me hace una gran mentira. Precisamente creo que cuando uno está en lo que le gusta es cuando más dificultades vienen, cuando miles de vocecitas interiores te dicen: “no puedes, no es lo tuyo, no eres lo suficientemente inteligente, apto, competente”. Elegir el camino correcto, siempre es optar por el camino más complicado, más contradictorio, el que más tropiezos tiene, y en el que por alguna extraña intuición uno siente será el más satisfactorio.

En estos días me pregunto yo: ¿la gracia de ser adulto es trabajar como bestia, llegar a casa exhausto, tener una pereza infinita de levantarse a ir a la oficina y pasar la mitad de la vida en el trabajo? Por no hablar de la tensión que supone trabajar, porque ya sea los clientes, los jefes, los empleados, los compañeros, todos te exigen y hasta cierto punto logran joderte la vida laboral y muchas veces la vida personal.

El adulto persigue certezas: económicas (dinero para sobrevivir, independizarse, mantener, gastar, etc), personales (satisfacciones interiores del yo), emocionales (relaciones afectivas complementarias y equilibradas) y laborales (liderazgo, remuneración, reconocimiento). Sin embargo, la realidad más común es: insatisfacción salarial, falta de perspectivas, intensa y visceral soledad emocional, poco reconocimiento y algo que me parece tremendo: una falta absoluta de esperanza, una especie de resignación que arrebata todo intento por ser creativo, diferente, desafiante, original.

Con todo esto en mente, he pensado muy seriamente mi lugar en el mundo, ¿Para qué estoy acá, ahora y en estas circunstancias donde estoy? Muchos aprendizajes he tenido: tener carácter, tomar el control de mi vida (no dejar que otros decidan por mí sino ser yo quien decida y proponga), ser más propositivo que crítico, argumentar para decidir y no solamente decidir y tomarme la vida por caprichos. Saber que soy responsable de otros y no solamente de mí mismo, empezar a usar mi región prefrontal del cerebro para planear mi futuro, mi proyecto de vida, y empezar a tener en claro: QUÉ CARAJOS ES LO QUE QUIERO CON MI VIDA HOY Y DE AQUÍ A DIEZ AÑOS. Eso ha sido algo invaluable de trabajar, esos aprendizajes, unos han sido suaves, y otros con latigazos enormes a mi ego, y a mi impresionante deseo de tomar el camino más fácil y más corto.

En estos momentos mi vida es una larga sucesión de puntos suspensivos que esperan a ver qué pasa, quién o qué los interrumpe con algo de intensa emoción, vertiginosa, de esa que uno sentía cuando era niño, o cuando era adolescente... ser adulto es, generalmente, un estado demasiado aburrido...

22 Comments:

Blogger La caja de Pandora said...

Y aquí viene la eterna frase... "No sabes como te entiendo". Pues sí, suena a tópico, pero en estos momentos de mi vida estoy en las mismas que tú... O quizá lo estemos todos los que andamos entre los 20 y 30, sobre todo: mal pagados, con ese puntillo de idealismo juvenil algo añejo pero aún presente en algunos momentos (hasta que los que nos "someten" nos dan por el culo por enésima vez -entonces ya se nos pasan las "tonterías infantiles" y volvemos a la cruda realidad-), con dudas, miedos, jodidos por todas partes (pero en la tele nos lo pintan todo estupendamente, el "estado de bienestar, lo llaman"), burlados, indecisos a cerca de si arriesgar es lo adecuado, o lo adecuado es claudicar...

Vaya, te comprendo no sabes cómo, tenemos unas cuantas charlas por delante, Alvarito.

Un besazo y arriba

Dora

domingo, marzo 05, 2006 7:55:00 p. m.  
Blogger Alondra de Dupont said...

Creo que todo consiste en encontrar ese lugar donde podemos ser niños sin problemas, encontrar el equilibrio de lo que queremos y lo que necesitamos, y sobre todo tener una razón poderosa para hacer las cosas... que nos guste es un punto extra...

POSD: Hace tiempo me di cuenta que ser adulto todo el tiempo te vuelve viejo, amargado y melancólico...

sonrisas, abrazos y besos

lunes, marzo 06, 2006 8:40:00 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

HOLA SUPER... CÓMO ESTÁ TODO EN LA OFICINA???

YO, ESTOY BIEN, ESPERO QUE ESAS PALABRAS NO SIGNIFIQUEN :

RESIGNACIÓN.

ESCRIBAME A MI CORREO Y ME CUENTA BIEN.

PSIRUSTEAM

lunes, marzo 06, 2006 3:42:00 p. m.  
Blogger Trinity said...

AUCHHHH!!!

No hubiera podido describir mi estado de una mejor manera.

Me he olvidado de ser niña, de mi infancia, de mis juegos; para abstraerme, para volar, para estar tranquila...

lunes, marzo 06, 2006 4:19:00 p. m.  
Blogger César Andrés Ramírez G. said...

Quizá ese tono de desesperanza se deba, mi querido amigo, a que en verdad no esta haciendo lo que más le gusta??... esa vocesita interior guarda certezas que el yo desestima, engañado. No se exactamente en que anda ud., tengo entendido que es trabajo empresarial, y si es así, de alguna manera lo entiendo: en ningún otro contexto se hace más visible y patente la pesada carga del sobrexigente mundo moderno, "adulto", como ud. lo llama. Pero desde infantes hacemos parte de esa maquinaria... como escapar a ella?. Supongo que habrá que descubrir un modo para hacerse a una línea de fuga, introducida en ese mismo mecanismo, para que no nos anule, para que no nos reduzca y empobrezca. Aún en ella tal vez hayan posibilidades de crearla... habrá que ver, en diez años, como nos fue.

Saludos!!

lunes, marzo 06, 2006 8:40:00 p. m.  
Blogger CRONICAS VALLENATAS said...

Muchas veces en la vida nos encontramos con jóvenes de 70 y más años. Y otras veces con viejos de 20 años. Es la forma de ver la vida.

Me hiciste recordar a Diomedes Díaz cuando le cantó a su MUCHACHO: "que si te inspira ser zapatero sólo quiero que seas el mejor..."

Un abrazo desde la Perla del Otún.

martes, marzo 07, 2006 9:14:00 a. m.  
Anonymous Patton said...

Por algo es que todos añoramos ser niños otra vez.

OK, sin generalizar. Muchos.

martes, marzo 07, 2006 12:17:00 p. m.  
Anonymous Xy said...

Crecer es una etapa más.
Crecer no significa hacerse viejo, vivir insatisfecho, olvidarnos de ser niñ@s.

Crecer es tener más conciencia de lo que nos rodea, es aprender a valorar, es decidir, es responsabilizarse.

A veces pasa, a veces nos agobiamos en ese camino; un camino que tiene muchas encrucijadas , muchas curvas, y nosotros decidimos por donde seguir.

No es fácil, está claro, pero me gusta mirar siempre hacia delante, sin olvidar mi parte de niña pero disfrutando de la parte adulta.

Intenta disfrutar lo que puedas, la decisión de cambiar las cosas está en tu mano.

Besitos

miércoles, marzo 08, 2006 7:24:00 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

El perder la esencia de la vida es producto de un sistema que nos ahorca y no nos deja pensar. Pero desafortunadamente creo que no hay nada que hacer y toca seguir adelante, pero sin arriesgar lo que somos y olvidar nuestros sueños...la pasión lo puede todo, creo que debes buscar cual es tu pasión y seguir ese camino.

miércoles, marzo 08, 2006 6:51:00 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

El perder la esencia de la vida es producto de un sistema que nos ahorca y no nos deja pensar. Pero desafortunadamente creo que no hay nada que hacer y toca seguir adelante, pero sin arriesgar lo que somos y olvidar nuestros sueños...la pasión lo puede todo, creo que debes buscar cual es tu pasión y seguir ese camino.

miércoles, marzo 08, 2006 6:52:00 p. m.  
Blogger ALICIA/AZUL said...

....esa rutina que nos arrastra...insiste en llevarnos entre las patas....invencible, sin embargo lo que debemos de fortalecer es ese pedazo de consciencia! que nos hace recordar lo esencial de nuestra vida....que los proyectos por los que caminamos....con fines economicos, monetarios, profesionales, son para poder alcanzar momentos más grandes donde el corazón prevalezca azul!!! y nos nos sumerjamos por completo en los grises rutinarios....lo mejor es recordarlo y poner una nota de nuestro fin....antes de sentarnos al escritorio.

jueves, marzo 09, 2006 9:48:00 a. m.  
Blogger Borja said...

Muy bueno, esa lucha constante de tener el control, de hacer lo que se quiere y no lo que le exije la forma de vida o el trabajo o el mundo en general...el secreto debe estar en la persistencia y en la toma de riezgos, cosas que se pierden con la adultes.

viernes, marzo 10, 2006 12:39:00 p. m.  
Blogger barbie L said...

conozco de esas etapas... me hacen pensar que no soy normal por no poder vivir como lo hacen los demás...

anda palomita vuela y búrlate del mundo, baila y sonríe...

si fueras chica hasta trataba de conquistarte para hacerte un poco más feliz

viernes, marzo 10, 2006 4:58:00 p. m.  
Blogger Dra. Kleine said...

Creo que cada quien diría una sesión gratificante de lo que es o no ser grande y todo lo que conlleva. Creo que en cada cabeza se rige un mundo de situaciones límites y grandes proezas y ante el reto de poder o no poder, quedarse a la mitad o morir en el intento radica el carácter de cada uno de nosotros.
Podemos andar en toda la marea loca, podemos ser incluso de los que flotan y no se ahogan, pero siempre hay un momento en el que se traga agua amarga y es ahí cuando percibimos cuando medir la distancia entre el saber, poder, conocer, aventurarse.
Gran riesgo el de vivir? cierto, pero sin riesgo no le encontramos la chispa...

*Mírame a mí diciendo ésto cuando hace días venía reflexionando lo mismo que tú. Tras pataletas de coraje, envidia, locura y llanto lo he visto en perspectiva. Ironía, no?

viernes, marzo 10, 2006 5:24:00 p. m.  
Blogger Claudiaequis said...

Pues aunque tu pienses lo contrario, yo estoy completamente de acuerdo con Cesar Ramirez y con el usuario anonimo aunque mi amigo Alvaro creeme que te entiendo masde lo que puedes creer.
Ser adulto comprende enfrentar en que nos metimos.
Mis casi 40 de experiencia entre tratar de convencerme que lo que hago para vivir y lo que hago para $obrevivir son la misma cosa me han llevado a la conclusión simple y cortante que la vida es muy corta y que debes buscar cada día con mayor fuerza e impetu que tu día a día este lleno de pasión.
La forma facil es trabajar en lo que realmente te apasiona así sea loco o descabellado.
Si tu actividad diaria no te llena de pasión y no te levantas pensando... mi trabajo es lo maximo, amigo revisa tu vocación.
No siempre ser yupi es sinonimo de felicidad (es solo un ejemplo).
Tenemos que quitarnos las mascaras y los zapatos y rodar por el prado, tenemos que respirar, sentir la vida en cada cosa que hacemos.
Piensalo, a veces no es facil romper los esquemas pero si que vale la pena, solo asi se puede ser un adulto feliz... o por lo menos eso es lo que yo sé.

martes, marzo 14, 2006 4:43:00 p. m.  
Blogger Jerry said...

Muy difícil tema para tocar: me temo, aunque tenga mucho que decir, que las respuestas pueden llegar a ser bastante subjetivas…
Por lo tanto, entre toda aquella distorsión de sentimientos azocalados, te deseo mejores tiempos.
Tiempos asolados, tiempos aclarados...
Saludos.

jueves, marzo 16, 2006 4:26:00 p. m.  
Blogger La merde said...

Una larva he sido, soy y seguiré siendo... como larva moriré

jueves, marzo 16, 2006 7:22:00 p. m.  
Blogger hoffen said...

hola no pasaba hace rato por acá, muy interesante tu reflexión, creo que ser adulto nos compromete con nosotros mismos, para vivir intensamente, pero recordar siempre que hay cosas muy importantes en la vida, como el amor, los amigos, el tiempo que sea dedicado a uno mismo, y no solo el trabajo ni la economía.

saludos.

miércoles, marzo 22, 2006 11:50:00 a. m.  
Blogger Laura Hammer said...

Ser adulto es la parte mas dolorosa del despertar. es darte cuenta que lo que amas lo tendras que hacer el resto de tu vida pero no como tu deseas, sino al ritmo que los demas desean. Que te sabes inexperto, imperfecto y con falta de originalidad en un terreno en el que los demas te presumen bueno.

pensar con un lobulo frontal que no sirve, que se quemó intentando ser lo que uno ya no puedo ser. Mejor pienso con la parte limbica de tu ser, aquella que se niega a las imposiciones del medio y te hace discurrir en el placer sin limites, aquella parte cerebral que nos permite ser libres aunque para los demas parezcamos cerdos.

Un abrazo..petit.

viernes, abril 07, 2006 9:23:00 p. m.  
Blogger la_realidad.com said...

De acuerdo,, el mundo en el ke nos movemos cada vez devora con más frialdad nuestras infranqueables vidas, entre lo ke perseguimos, lo ke keremos y lo ke nos tiene el mundo por hacer,,, eso es verdaderamente incierto... pero al ritmo ke vamos ya la juventud como tal, como estado tiende a desaparecer,,, o al reves,,, cada vez entre mas viejos añoramos ser más jovenes, y entre más jovenes más viejos,, y no hay camino de vuelta,,, ke hacer en medio del mundo de las mercancias,, ke marca la parada en nuestras vidas??? Un abrazo

domingo, abril 09, 2006 8:16:00 p. m.  
Blogger Dinorider d'Andoandor said...

eso es parte del crecer, el problema es creo saber organizarse apropiadamente para optimizarse el escaso tiempo que queda para nosotrso mismos

martes, abril 11, 2006 10:31:00 p. m.  
Anonymous Núria said...

Realmente, tienes oda la razón. Ser adulto es lo más aburrido... Pero lo peor que hay ¿sabes que es? Que nos pasamos toda nuestra infancia y juventud esperando y deseando ser adultos, hasta que llegamos.

sábado, abril 15, 2006 11:49:00 a. m.  

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