lunes, mayo 02, 2005

Tomás

Hoy he escrito un cuento...

Tomás. Así se llamaba mi perro. Y aunque lo perdí, fue el tesoro más grande que tuve. No puedo controlar las lágrimas que quieren salir de mis ojos al contemplar esta foto que le tomé, que mandé ampliar y que coloqué en mi cuarto. La foto del hijo que nunca tuve. De la esposa que jamás me amó. Sus ojos profundos, de mirada interesante, amplia, tierna, con el aire del más sofisticado de los caballeros. Sus orejas largas, suaves, que escucharon tantas cosas. Esa silla era su favorita, cómoda, le encantaba porque allí solía sentarme yo cuando estaba deprimido, cuando en soledad, creía que hasta el demonio se había olvidado de mí y ya no me tentaba. Solo Tomás, con su cara de idiota, me hacía reír. Sus patas me encantaban, y porqué no, me parecían sensuales, por eso en la foto intencionalmente puse su pata derecha en esa posición, de quien no teme nada, y nada le importa. Sí, a veces me hubiera gustado ser perro, hubiera tenido un amo (o ama y eso sería mejor) que me cuidara, me consintiera, me hablara y me tomara una foto.


Volviendo a las patas de Tomás, eran largas, y, a veces, me molestaba la vanidad de ese maldito perro. Nadie como él sabía menear la cola, y dar cada paso, un, dos, tres, cuatro, y mirar para cada lado, nunca al piso, siempre al frente… Tomás era de aquellos seres contradictorios, me regaló los momentos más alegres de mi vida, y también me regaló los momentos más deprimentes. Era tan especial, que me alegraba la vida sentir a alguien tan cercano, sin embargo era tan extremadamente cariñoso, noble, sensible y amoroso que lograba exasperarme. Me di cuenta que en la calle el centro de atención era mi perro, yo siempre estaba oculto, la gente me decía "tan lindo el perro", "que perro tan espectacular", y del dueño qué, y del maldito del dueño qué? Me di cuenta que las mujeres que estuvieron conmigo, quisieron más a mi perro que a mí; mis amigos y las personas a las que más amé tuvieron que ver más con Tomás que conmigo. Tomás para aquí, Tomás para allá, Tomás por esto, Tomás lo otro. Por eso es que tomé la decisión, la tomé en plena conciencia, y maté a ese puto perro, lo envenené y lo vi agonizar en mis brazos, lo vi mirarme con su cara de idiota, como pidiendo perdón por ser tan especial, por haber sido mi sombra. Sin embargo Tomás fue la única persona que he querido en toda de mi vida…pero, ¿es que acaso alguna vez he querido a alguien?

Álvaro termina de escribir el cuento…
Piensa que nunca ha tenido mascotas,
Y se pregunta si alguna vez ha tratado a alguien como una mascota
Se pone rojo… y más bien piensa en otra cosa
.

Por acá escucho: Take me out - Franz Ferdinand.

5 Comments:

Blogger Andrés Carrera de Mulder said...

INTERESANTE...

"NINGUNA PERSONA PUEDE OTORGARLE A OTRA EL DON DEL IDILIO. ESO SÓLO LO SABE HACER EL ANIMAL, PORQUE NO HA SIDO EXPULSADO DEL PARAISO. EL AMOR ENTRE UN HOMBRE Y UN PERRO ES UN IDILIO. EN ÉL NO HAY CONFLICTOS, NO HAY ESCENAS DESGARRADORAS, NO HAY EVOLUCIÓN"

(LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER. DE MILAN KUNDERA)

domingo, mayo 01, 2005 11:36:00 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

solo te visione por encima...prometo regresar con mas tiempo.

un besotes

lunes, mayo 02, 2005 3:59:00 a. m.  
Blogger Lucia said...

una preg ...ya paz animal leyo este blog? :) :) creo q serían los únicos q t pondrían problema por aquello

martes, mayo 03, 2005 12:53:00 p. m.  
Blogger Alvaro Rolando said...

HOLA A TODAS Y A TODOS, GRACIAS POR SUS COMMENTS,

ANDRÉS, SI LAS RELACIONES CON LOS ANIMALES SON ESPECIALES POR LA DEVOCIÓN Y FIDELIDAD, LO MALO ES CUANDO ENCONTRAMOS SERES HUMANOS QUE PARECEN MASCOTAS, NO HALLA UNO QUE HACER CON ELLOS, LA PERFECTA OBJETIVIDAD Y NOBLEZA DESCONCIERTAN UN POCO. HACEN FALTA MORDISCOS DE VEZ EN CUANDO...

NETESFERA, BIENVENIDA A MI PAGINA, ESPERO QUE VUELVAS PRONTO.

HOLA IVAN, NO ES UNA HISTORIA REAL. ES MÁS BIEN UNA METÁFORA SOBRE LA BONDAD.

LUCIA, NO POR FORTUNA NO LO HAN LEIDO, PERO ESPERO ANSIOSAMENTE SUS COMENTARIOS SOBRE ESE CRIMEN DE LESA ANIMALIDAD.

SALUDOS PARA TODOS.

martes, mayo 03, 2005 8:36:00 p. m.  
Blogger Nªti G. said...

Que bonito que bonito ... pues nada, yo pienso que sòlo otros logran opacarnos cuando nosostros asì lo permitimos. Es como el cuento de la serpiente y la lucièrnaga del blog de Iki, lo leiste?

miércoles, mayo 04, 2005 12:02:00 p. m.  

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